jueves, 19 de diciembre de 2013

            Tu ausencia llena mi cuarto y hace cosquillas en mis vacíos. ¿No sientes en tu lejanía el llanto de este cuerpo despedazado?  Sé la suave brisa que me sube el vestido  y acaricia con su tibieza las cicatrices del viaje. Ven,  embriágate de mí fiebre y hazme beber de tu calor... 


vuelve el abismo en llanto, el llanto en risa, la risa en amor.

Hazme saltar a la muerte contigo
Pequeña... pequeña muerte
Dulce... dulce abismo. 

viernes, 13 de diciembre de 2013

Vida

Siento que la vida está forzándome a dar un paso más allá de mis posibilidades. Me empuja con una fuerza incontrolable al futuro incierto al que tanto temo; me obliga a dar más, a ser más, a soportar más... y a veces siento que ya no puedo.
De pronto todo se mezcla, todo está mal, todo pide más de mí... y más... y más...
De pronto no hay tiempo de dormir, ni de comer, ni de llorar, ni de respirar
Y hay que pararse

Pararse sangrado, con el cuerpo roto y el espíritu derrumbado
Aun así hay que pararse,
Porque si no te paras tú te para la vida con toda su fuerza
Y te lanza lejos y chocas contra todo y te despedazas de a poco

A veces voy caminando y se me cae un dedo
Y luego otro
Y luego la mano
Y luego el brazo entero
Y sigo caminando...
Pero me derrumbo de a poco
Y de pronto no soy más que pedazos sueltos
Un ser desarmado
Cada parte intenta en vano moverse
Tirita en su sitio mas no logra avanzar
De pronto soy un ser deshecho
Detenido en el instante de la eternidad

sábado, 7 de diciembre de 2013

Pauso un segundo y me vuelvo tormento.

L
l
u
v
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a
               L
               l
               u
               v
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               a
                               L
                               l
                              u
                              v
                               i
                              a

La angustia me envuelve como tu abrazo ausente.
No quiero más
No doy más.

Saltar
                Saltar

                               Saltar

jueves, 5 de diciembre de 2013


Soy la muñeca de trapo que pisoteas cuando estás herido
Con la que juegas cuando sale el sol
La que dejas cuando llega la noche
La que abandonas cuando se rompe.

Herida, lejana, maldita.

Soy la muñeca de trapo que abrazabas cuando tenías miedo
La que has perdido entre pausas y lamentos
La que se ha ido mientras jugabas a verte en el espejo.


Soy una cascarita de huevo vacía
La sal me ahoga

Me vuelvo abismo.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Tu cara se derrite ante mí como la cera; tus gestos antes amados son ahora solo aberraciones. 
Mi cuerpo entero vomita los recuerdos de tus cínicas caricias y el asco invade cada espacio entre mis células.

Un ser despreciable en su máxima forma, un monstruo atávico disfrazado de girasoles marchitos. 
Te odio casi la mitad de lo que me odio a mí misma por haberte querido.

Mi alma requiere extinguirte de mí, borrarte de mis labios, de mi piel y mis huesos.  
El malvado eco de mi cráneo clama sangre;  cortar los labios, arañar la piel, triturar mis huesos. 
Licuar mi corazón y dárselo de beber al árbol que muere entre nosotros.

No basta morir, no basta desaparecer, no basta anular la maldita mente que me llevó a quererte. Es preciso desmembrar cada trozo de mi ser; reducirlo a su mínima expresión y aún entonces seguir orando para que aquel maleficio se marche de la yo que ha muerto.


Una puta ríe a carcajadas en la esquina. Se burla de la estupidez de los corazones crédulos y las pieles ansiosas, se burla de la gente que se traga las palabras vacías que dicen otros que no los conocen.  
Ella sale indemne de todas sus luchas.  

Yo; maldita y desgraciada, soy la carroña despreciada por los gusanos. 

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Todo lo que es arte me lleva a ti...





Hoy vi este vídeo y me corrieron las lágrimas, no sé si porque es hermoso o porque pensé como sería haberlo vivido contigo... Todo lo que es arte me lleva a ti... eso no se irá nunca de mi.

martes, 26 de noviembre de 2013

                Y de pronto el dolor es un vacío mudo; un hueco profundo que se siente en todas partes pero no se ve por ninguna. El mundo es ciego de pronto, cree en las sonrisas tímidas y los comentarios graciosos, creen en la importancia de esa prueba, cree que de verdad se quiere comer, levantarse o caminar. Todo está bien para el mundo porque eso es lo que ve; y el hueco crece y el vacío aumenta y parece que las lágrimas quieren llenarlo pero se cansan y lo dejan...

El mundo cree que todo está bien
Y quizás si resisto un poco también lo comience a creer...

Hay vacíos con los que uno aprende a vivir,
                Hay vacíos que uno empieza a querer,
                               Huecos hondos que uno acaricia por la mañana
                                               Y llena de lágrimas por las noches...



Pero al otro día todo está bien;
Despertar, saludar, sonreír, estudiar, comer, dormir, despertar...

Todo está bien.

lunes, 18 de noviembre de 2013

                Lejano,
                               Impasible,
                                               Ajeno a todos mis torbellinos.

Los pétalos me palpitan añorando el cese.
El mar se me sale por los ojos
Los dedos no paran de bailar

Ven aquí, ven.
                               Ruega una voz suplicante
Vete de aquí, vete.
                                                                   Grita una voz iracunda

Voces que son yo
(Yo que soy voces)

Si me matas así de ausente
Danzaré en mi último salto
 Aunque no tenga las alas puestas
Aunque no quiera volar sin tu abrazo


Pero tú: 
Lejano, impasible, ajeno a todos mis tomentos...

viernes, 15 de noviembre de 2013

Decepcionarse es parte de la vida
                                   Decepcionarse una
                                                             Y otra
                                                                 Y otra vez


Decepcionarse es parte de la muerte


jueves, 14 de noviembre de 2013

Eres patética ¿creías que alguien podría querer estar contigo si no recibiera nada a cambio? Mírate; cansada y frágil, liviana como una hoja que se lleva el viento, no tienes sustancia, no vales nada, nadie te odia y nadie te quiere. Vas así por la vida sin generar odiosidades ni cariños porque en realidad no eres suficiente para perturbar la vida de nadie, de ninguna manera... ¿Crees que gastaría su tiempo contigo? ¿Crees que se metería en problemas por ti? ¿Crees que te daría un pulmón? Nada.  Solo eres un pasatiempo, solo eres algo que calma las noches ansiosas de vez en cuando y de cuando en vez ¿en serio creíste que alguien podría tratarte de otra forma? Muñeca, muñequita de trapo, estás aquí para esto; déjate azotar contra la pared, deja que te destrocen poco a poco, tú no vienes aquí a cualquier cosa, estás aquí para complacer; agacha la mirada, muerde la lengua, contén las lágrimas, eso es...



miércoles, 13 de noviembre de 2013

Refugio

                Camino ansiosa por la calle, todo está mal en mí; mi pelo, mi cara, mi forma de caminar. Sé que la gente se da cuenta y al verme piensa en lo extraña que me veo. Pero no puedo hacer nada... así es mi pelo, así es mi cuerpo, así son mis movimientos. Bajo la vista para no ver sus miradas pero es aún peor, de reojo pareciera que todos me miran, no me puedo proteger de tantas miradas. Quisiera escapar, desaparecer en este instante. Comienzo a sudar, los brazos me sobran, no sé qué hacer con mis manos, no sé cómo arreglar mi pelo, no sé cómo no lucir nerviosa...

                Al subir en la micro la sensación cambia. Todos me han visto, se han dado cuenta de lo nerviosa que estoy, hay un ladrón por allí en la micro que se acercará sigilosamente e intentará robarme, lo sé, lo presiento. Intento resguardarme, acercarme a la ventana y protegerme contra ella pero hay mucha gente, demasiada gente en tan poco espacio... necesito aire, necesito llegar a la ventana y necesito no verme nerviosa.

                Una mano roza mi brazo izquierdo; me sobresalto, alguien me ha tocado, que asco, me aparto bruscamente, me limpio con la otra mano como si sirviera de algo, la mujer que me tocó me mira extrañada, debe parecerle rara mi reacción, debo parecerle rara yo, me mira fijamente el pelo ¿tengo algo en el pelo? Necesito una ventana y ver mi  reflejo, necesito resguardarme y que nadie vea lo nerviosa que estoy.

                Camino entre las personas intentando que no me toquen, que difícil, como odio las micros llenas. Alcanzo un rincón cuando un hombre obeso lo deja libre para bajarse, apoyo mi mochila contra el panel de la micro y la ventana. Ese ladrón no conseguirá nada de mí.  Intento ver mi reflejo en el vidrio, pero no puedo hacerlo sin que los demás se den cuenta de lo que hago, todos verán que me veo en el vidrio como si fuera un espejo, pensarán que soy fea y no saco nada con mirarme porque no tengo arreglo, seguro estoy muy despeinada, seguro luzco especialmente aborrecible ¿para que alguien tan feo se podría querer mirar en un reflejo? Es mejor huir, huir de ese monstruo, pensar que no existe, que no soy así, que no soy él

                Debo bajar, bajar y caminar. Camino extraño, lo sé; muevo demasiado el brazo derecho y nada el izquierdo, la mayoría del tiempo camino en punta y cuando me doy cuenta que lo hago intento pisar con el talón, pero se me hace tan extraño que debo ir pensando cada rato “talón, punta, talón, punta, talón, punta” me veo aún más extraña, pierdo el ritmo al caminar, no sé ya cómo moverme, estoy rodeada de gente y solo quiero detenerme, no quiero caminar, no quiero seguir, no quiero que me vean...


                Llego al lugar acordado y él me espera sentado tomando un café. Me apresuro, una ráfaga de viento me despeina, me rio, él me ve y me saluda, le ha gustado mi nuevo vestido y desfilo para él,  nos sentamos un rato, pido un trozo de torta ¿existe algo más que sus ojos? Decidimos ir al parque,  caminamos lentamente, mi mano derecha encuentra calma en su brazo izquierdo, nos subimos a la micro, está llena y la gente se amontona, estoy entre la ventana y su cuerpo, me siento protegida,  elevo mi mirada para encontrar la suya, un beso y más nada. No me importa la gente, no me importa el mundo... todo lo que existe es este nosotros.

domingo, 10 de noviembre de 2013




El nudo se desarma, la luz comienza a fluir;
Bienvenida primavera.

                
Tengo la apabullante sensación de que todo comienza a ir bien, de que cada pieza de este enorme puzle comienza a encontrar su sitio... de que todo el dolor, el sufrimiento, las tristezas y las lágrimas valieron la pena.

Ahora comienza nuestro tiempo
Es hora de volar



domingo, 3 de noviembre de 2013

Quizás la tristeza no estaba escondida entre mis células.
Quizás mis células están hechas de tristeza...

Quizás toda yo soy la tristeza misma.

sábado, 2 de noviembre de 2013

jueves, 31 de octubre de 2013

.



A veces es necesario para seguir avanzando...
Romper esquemas
Pensar distinto.
Cambiar paradigmas

22

16 17 18  19  20 21 22

                 Pienso en mi vida hace un año; confusión y felicidad en un mismo huracán incontrolable... Todo era prometedor, esperanzas rebosantes y alegría infinita.

Ahora la quietud me abruma,
             Los sentimientos fatigados c
                                                              a
                                                                 e
                                                                    n
                                                                           Desmayados de tanto en tanto.

El cansancio es tan grande,
La vida pesa tanto a veces...

¿Cuánto pueden soportar las esperanzas?

            La magia se me fue en algún momento, la urgencia de la vida la alejó de pronto y el cansancio absoluto me impide ir a buscarla. Dar un paso, dar otro, respirar, vivir, que difícil se hace todo... la energía no alcanza.                 

            Nunca antes supe de este cansancio existencial, del peso de una emoción y sus miedos sobre los hombros cada segundo... Me deshidrato en la espera de algo que nunca llega, el camino cada vez se alarga más

¿Quiero llegar hasta el final?


            Es un nuevo año para mí, los 22 empiezan con decepciones y dolores, con frío... mucho frío y sin el cobijo que tanto ansié. Sé que soy fuerte, pero estoy cansada, estoy cansada y tengo frío... nadie quiere vivir así.

            Los caminos se están haciendo, los pasos aunque lentos se están dando... pero no sé si eso acabe con el frío, no sé si eso me devuelva el amor...




martes, 29 de octubre de 2013

De pronto toda mi vida, absolutamente toda mi vida; la ya pasada y la no vivida... se condensó en un solo punto, algo no más grande que una pequeña mota de polvo y se vino a posar sobre mis hombros depositando consigo el peso del mundo.

Que difícil caminar, que difícil respirar cuando llevas una vida a cuestas.
Cuando todo se anuda en un pequeño haz de luz que se desenredará o se romperá tan luego...

El peso, el peso del mundo que ha sido y del que será
El peso de una decisión que no se puede postergar.




domingo, 27 de octubre de 2013



Latido moribundo          
Cadáver de mariposa

El sol se vuelve noche
Las nubes reflejan muerte


Me  e     x          t               i                    n                         g                             o

sábado, 26 de octubre de 2013

martes, 15 de octubre de 2013

Quiero morir hoy
                           Morir ayer
                                             Morir toda la semana




Mátame, por favor mátame.

Me quitas las uñas de una a una, mientras cantas bajito una canción de cuna
Me arrancas los dientes con máquinas de metal mientras acaricias mi cuello con la pluma de una garza muerta
Haces que recorra mis ríos la electricidad y luego llenas de besos cada uno de mis poros
Me azotas, me besas, me asfixias, me despiertas

Mátame, por favor mátame


domingo, 13 de octubre de 2013

Hoy es un día de aquellos; una oda a la inconsecuencia.

                Siembras con cada beso semillas de miedo que penetran cada poro y se anidan en mi cuerpo. Te vas lejos a recorrer otros mares mientras ellas crecen y expanden sus raíces por dentro... mientras nacen los monstruos y comienzan de a poco a devorarme. Veo mis brazos, mis muñecas, mis piernas, veo esas raíces azuladas ramificarse por mi cuerpo y veo como los monstruos crecen de a poco, de pronto tengo un bosque de monstruos
 Y tú ya estás muy lejos.

                Aquí el tiempo pasa lento, vivo en el limbo del suspenso. A veces el piso se cae y se arma de nuevo, solo yo lo siento. Derrumbes y miedo. 

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Hoy me duele especialmente el corazón,
                                             extraño especialmente tu cuerpo,
                                                                 tus besos nocturnos,
                                                                                     tu aroma a paraíso
                                                                                                         ...tu sabor a cielo.



Hoy especialmente solo quiero dormir,
dormir por mucho tiempo,
despertar cuando ya nada duela
o poder vivir en sueños.


Contigo en sueños.



Hoy especialmente siento que me muero,
                    que ya morí, 
que seguiré muriendo... 

lunes, 16 de septiembre de 2013






Tengo mil caballos galopándome por dentro.
Tu figura cae a pedazos en mis ojos abiertos
Ilusiones de hielo venidas a mar





Silencio.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Transitando...

Hoy me ha saludado un desconocido, le he visto por la ventana de la micro y desde la otra micro él me ha saludado; ha dicho “hola” con una gesticulación muy lenta y pronunciada yo he respondido con una sonrisa y he movido la mano en lo que se ha convertido en un adiós. Vamos a jugar a que me enamoré de ese desconocido, será un amor a distancia, un amor sin pedir nada, sin recibir nada –mira cómo se parece al tuyo- uno así; libre, livianito, solo un recuerdo que cargar, nada más. 



martes, 10 de septiembre de 2013

adolescencia

            El lunes pasado en un ramo de la universidad debíamos explorar nuestra adolescencia –como si ya hubiéramos salido de ella- y contactarnos con esos sentimientos y emociones que primaban en esos años escolares.  Sucede que al parecer me he contactado demasiado bien con esas sensaciones juveniles y ahora, como si de ponerse en el papel se tratara, me siento realmente la adolescente que era unos años atrás, al menos en los aspectos más enérgicos de ese periodo.

            Que la vida es una mierda parece ser la información básica a la que todos accedemos al entrar a la adolescencia. De pronto todo está mal y hay dos formas de enfrentar la situación; extrovertidamente; “¡El mundo es una mierda! ¡No hay nada que perder! ¡Diversión y descontrol” o introvertidamente “ ¡Oh! ¡Por dios! El mundo es una mierda, como sufro, nadie me entiende, que se joda la humanidad, no quiero vivir”.  Debo admitir que yo fui (¿y sigo siendo?) la adolescente de la opción dos: El mundo era una mierda, todo estaba mal, parecía que no calzaba con nadie y eso me provocaba mucha tristeza... si bien nunca pensé “nadie me quiere” porque en realidad yo no quería a nadie... constantemente sentía que “algo faltaba”.

            Una segunda etapa de mi adolescencia fue la del desdén y la soberbia; El mundo no solo era una mierda, yo no era parte de él y eso me confería el poder necesario para observar hacia abajo a esos estúpidos seres humanos y reírme de ellos en sus caras –después de todo, la ironía estaba fuera de sus registros-.

            La típica niña llorando por un hombre una semana, por otro a la semana siguiente, los increíblemente profundos dilemas de qué color me queda mejor y los absurdos enredos de faldas-pantalones y las ridículas competencias de quién besa a más chicos este semestre ¿Realmente la adolescencia debía implicar esos absurdos niveles de ridiculez? Obviamente me negaba a ser parte de un colectivo tan patéticamente imbécil, tan lejano a las cuestiones profundas de la vida y tan encerrado en una multitud de máscaras que cambiaban cada día. Quizás me alejé demasiado y por eso ya nunca pude volver a ser parte de un grupo humano, quizás dejé el carácter lúdico de la vida demasiado escondido, quizás el constante filosofar y pensar en la vida me llevó fuera de la vida misma pero no me arrepiento.

            Y bien, ahí está ese pedazo de mi vida, ahí está la adolescencia con todos sus pros y sus contras... tal vez el ejercicio experiencial me llegó muy al fondo, o la relectura de “el túnel” (y mi parecido en esos años al protagonista) me contactó con una parte de mí que tenía escondida primero sea como sea estos días me vengo sintiendo extrañamente cercana a esos años; con un humor negro demasiado exacerbado, con una soberbia demasiado palpable y con un sentimiento de saber más que los demás demasiado alentador. Sí, debo reconocerlo, la humildad se me fue a la punta de los pies. No puedo evitar reírme de los inútiles esfuerzos de mis compañeros para escribir un mail medianamente decente o de los diálogos de sordos que se entablan entre ellos, no puedo evitar pensar en las absurdas actitudes de quienes vagamos por los pasillos de FACSO.

            Sí, la vida sigue siendo una mierda, solo que se complica con el pasar de los años ¿cómo soportarla sino riéndose de ella? ¿De qué otra manera tomar los absurdos de la gente sino con la cómoda protección de la risa?


            Ah! yo sé lo que pasa, sé lo que hago. Me conozco tanto, soy tan absurda también. Pero ya que uno tiene que tomar armas para enfrentar el mundo, nada mejor que una buena distancia de escudo y ganas de reírse de este teatro para soportarlo al menos. 

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Han muerto los últimos crisantemos que adornaban mi frente. Los párpados me obligan a un sueño al que temo. Te me caes a gotas de entre los dedos mientras escupo la sangre de un corazón ya muerto.

El tiempo convierte mi piel en hielo. 
Dentro solo me crecen abismos, me perderé en ellos y saltaré a la pupila que se ha volteado, veré mi cráneo desde dentro y  exorcizaré tus recuerdos de mudanza.

Vuelve a mi ave temerosa, llena con tu canto el vacío en mi pecho,  vuelve a la vida a mis marchitas agonías

Y mátame 
Mátame de nuevo


miércoles, 28 de agosto de 2013

La vida no siempre nos da lo que queremos
Pero siempre nos da lo que necesitamos para crecer y seguir en camino =)

jueves, 22 de agosto de 2013

Siria


No hay palabras.
Hoy siento un poco menos de fe en el mundo, en la humanidad, en las personas...

¿Hasta donde pueden llegar?

¿Cómo pueden vivir con eso? sabiendo que dieron la orden, sabiendo que la siguieron, sabiendo que todas esas personas con vidas, familias, sentimientos... han muerto por sus acciones...

Hoy estoy triste por un motivo distinto... hoy mi inutilidad me pesa el doble...
 hoy todos en el mundo deberían estar llorando... hoy todos deberíamos pedirle perdón a todas las personas que han muerto por la indolencia, por la lejanía con la que se ve todo... porque no nos damos cuenta que esa noticia que dura un minuto es en realidad una tragedia eterna, que esas personas no son actores y que esas vidas se están perdiendo mientras nosotros tomamos café y leemos el diario quejándonos del tráfico.

martes, 20 de agosto de 2013

domingo, 18 de agosto de 2013

V

                Andrea comenzó a llenar la tina con agua tibia. Hace mucho no se daba un baño de tina y tenía algunas sales guardadas... quizás era eso lo que necesitaba para recuperarse de lo que había sucedido. Debía pensar con calma las cosas, la propuesta de Alfredo la pilló con las defensas bajas ¿quería verlo? Es claro que le hubiese gustado verlo antes, cuando estaba deshecha, cuando no era más que mares pero ¿qué sentido tenía ahora? Ahora se estaba rearmando, estaba volviendo a salir de la cama, verlo podría ser simplemente devastador.

                Cuando hubo llenado la tina se metió en ella lentamente. Observó sus pies, sus piernas, sus caderas, su abdomen, sus senos y sus brazos. Toda ella había sido rechazada por Alfredo. Su cuerpo, que antes fue de él de una forma tan especial ahora yacía ahí, lejos... sintiendo añoranza por alguien tan ajeno ¿No fue nada para ti tener mi cuerpo? Se preguntaba Andrea mientras jabonaba sus piernas y recordaba cuando era él quién lo hacía. Parecía que ya no existía espacio ni acción que pudiera suceder sin atraer recuerdos estrepitosos de una relación que acabó tan prematuramente.

                Andrea llenó sus pulmones de aire y se hundió lo más que pudo en la bañera. Quizás debía verlo para salir de dudas, para descubrir si su corazón roto aún latía por él o el daño había sido demasiado profundo... pero ¿de qué hablarían? ¿Podría verlo sin llorar? ¿Debería fingir que todo estaba bien? No podía hacer eso, no podía hacer nada. Andrea volvió a la superficie con una convicción: Alfredo no quería verla, solo lo dijo para solucionar el problema de la tienda... en realidad a Alfredo no le importaba nada que no fuera él y sus problemas. No había más que pensar. No lo vería, no valía la pena.

- Andrea ¿puedo entrar?
- ¿Qué quieres An? Me estoy bañando
- Solo quiero hablar un rato...
- Pero me estoy bañando...
- No quería decirte esas cosas feas... es solo que... 
- Está bien An, no importa.
- No quiero que sigas amando a ese imbécil 
- Yo tampoco quiero An, pero hay cosas que uno no controla
 Pero es que... ¿qué esperas? ¿quieres volver con ese cabrón, después de todo lo que te hizo?
 ...
- ¿Es eso?
 No... no lo sé...
- ¡No lo puedo creer!
- Después hablamos...


                ¿Qué quería Andrea? En realidad lo amaba, era un hecho, pero... ¿implicaba eso querer estar con él? Andrea pensó en las últimas semanas, en el infierno que había vivido, amaba a Alfredo, pero ¿podría estar con alguien que la había destrozado de esa forma? ¿Valía la pena estar con alguien capaz de hacerla pasar por eso? No lo sabía... y en realidad dudaba de que era más fuerte ¿Qué sentiría si viera a Alfredo de nuevo? ¿Vería al hombre que amaba o al hombre que la había arrojado al abismo?


Voy a ser fuerte.




sábado, 17 de agosto de 2013

                 Y así, pensando en la nada, de pronto me di cuenta de un miedo nuevo en el inventario. Uno que superaba con creces a todos los demás y se había instalado en mi corazón mientras abría las ventanas aquella noche con sabor a mar;Tengo miedo de ti y tu capacidad de destrozarme, tengo miedo de mí y el deseo que me envuelve... porque ahora eres mi muerte, y te deseo y te temo con la misma intensidad.
                Puedo sentir tus uñas haciendo caminos de sangre en mi piel,  puedo saborear el veneno de tus labios y verte atravesando mi corazón mientras sonríes sin consideración. Te veo haciendo estallar mi cabeza con los ecos añejos de esas palabras insulsas, halándome a la locura una vez más, empujándome al abismo sin piedad.
                En un solo movimiento podrías arrebatarme tan exquisitamente las ansias de vida y darme a la vez ganas de más.


Eres mi paradoja más preciada. Mi miedo más profundo.


jueves, 15 de agosto de 2013

Hoy volví a preguntarme por qué no me mataste...

No sé bien cuánto tiempo más podré seguir siendo este títere vacío. El frio comienza a crecerme bajo la piel y las mariposas ya no están conmigo, todas huyen. Yo las insto.  Si pudiera también me dejaría atrás; a mí y todas las esperanzas vanas, a mí y todas las ruinas de ilusión, a mí y a todo este amor que es tuyo...
Que ya no quieres.

Tengo las ansias perversas de volver a tus labios, no porque espere aún tu deseo, sino porque sé que el roce efímero de tus manos y el espacio absoluto que le seguiría, es lo único lo suficientemente fuerte para empujarme de nuevo al abismo

Y esta vez acabar conmigo.


miércoles, 14 de agosto de 2013

Tengo la atmósfera de pasado penetrándome la piel, la vida se me sale por los ojos y la muerte se me mete por los poros. La emoción de ayer parece hoy más viva que nunca.  El reflejo desteñido del espejo se ríe y llora al mismo tiempo “soy tu” grita sin mover los labios. Y lo sé... está ahí, siempre ha estado... contenido bajo la normalidad de esta piel muerta, justo detrás del iris mentiroso, aguardando su momento de entrar en escena, de volver a ser.



domingo, 4 de agosto de 2013

IV

-         - Lo siento Alfredo, no creo que sea buena idea
-          -Por favor, en realidad no te lo pediría si no lo necesitara

      Ana, que escuchaba toda la conversación a un lado de Andrea, le arrebató el teléfono de las manos y se dirigió a Alfredo
-          
            - Escúchame bien Alfredo. No tienes ningún derecho a hablarle a Andrea para pedirle nada. La dejaste sola y no te has preocupado de ella en semanas a pesar de que sabes lo sola que está aquí ¿quién te crees que eres para venir ahora a pedirle favores?  Ni siquiera le preguntaste como estaba eres un…
-         - ¿Qué… quién eres? Este tema no es de tu incumbencia. Pásame con Andrea
-          -Claro que es de mi incumbencia Andrea es mi amiga y soy yo la que la ha visto sufrir, tú no has asomado ni la nariz para saber cómo estaba, si podías ayudarla en algo, eres un cabrón Alfredo

      Andrea estaba estupefacta, no sabía qué hacer. Nunca se imaginó una reacción así de Ana y menos aún contra Alfredo. La escena la perturbaba; su amiga peleando con el hombre que ella amaba y por su causa ¿Qué hacer? Sentía que debía parar eso pero al mismo tiempo tenía una sensación especial, de sentirse protegida. Ana solo quería cuidarla.
-         
       -An, déjalo –pidió Andrea con suavidad.
-           - Pero Andrea
-           - Yo hablaré con él

       Ana pasó el teléfono de mala gana y se quedó mirando profunda y enfadadamente a Andrea, atenta a la continuación de la conversación

-          - Alfredo, lo siento no quiero ir a la tienda
-          - ¿Estás bien Andrea? ¿Quién era ella?
-          - Es Ana, mi amiga de la universidad
-          - ¿tú crees todo lo que ella me dijo?
-          - Alfredo, espero que logres solucionar tu problema en la tienda. Pero de verdad no creo que sea una buena idea que yo vaya
-          - Me odias ¿no es cierto?
-          - No te odio Alfredo. Suerte con lo de la tienda
-          - ¡Andrea! Espera ¿podemos hablar?
-          -Ya me debo ir. Adiós.

        La proposición de Alfredo revolvió todos los pensamientos de Andrea ¿quería verlo? Ana la miraba furiosa

-          - No puedo creer que seas tan suave con ese imbécil
-          - Es él el que no me ama Andrea, yo lo amo aunque no quiera y no puedo tratarlo mal.
-          - No tienes respeto por ti misma, por tu dolor. Todo lo que te hizo
-          - No quiero hablar de eso Ana. Me voy a bañar.

        En realidad Andrea solo quería salir de esa situación. No quería pensar. ¿Qué fue todo lo que le hizo Alfredo en realidad? No era su culpa no amarla. Quizás solo si… solo si no la hubiese dejado tan sola aquí…


sábado, 3 de agosto de 2013

Te presiento.
Cerca. A punto de llegar, a tres instantes de rodearme y no dejarme escapar.
Siento de a poco como llegas a mí y penetras lentamente como el frío matinal. 
No quiero mirarte, no quiero aceptar que has vuelto.
Estoy cansada. 
Vuelves... siempre vuelves.
Por más paredes que construya, por más esfuerzos que haga, siempre llegas aquí, 
a acariciarme el pelo y casi cantando recordármelo:

 Se ha acabado.


Estoy en la micro, de pie, dando la espalda a todos, pegada al vidrio intentando dilucidar la delgada y difusa línea que separa el smog del celeste del cielo. Veo un chico andando en bicicleta. Me distraigo, quisiera andar en bicicleta, quisiera saber hacerlo, quisiera… quisiera que no hubiese esmog y el celeste del cielo durara para siempre. Me pregunto ¿yo respiro de esa nube café grisácea? La respuesta no me gusta. Vuelvo a ver al chico de la bici, veo un letrero de una construcción mal ubicado, me pregunto quién dio la orden de ponerlo ahí ¿desde que perspectiva tomó esa mala decisión?
De pronto un olor nauseabundo me alcanza, la fetidez es horrible, mis ojos comienzan a lagrimear ¿Qué es? Intento dilucidar qué cosa que esté dentro de una micro puede oler tan mal ¿pescado descompuesto? Es asqueroso, dejo de mirar por la ventana comienzo a mirar a mi alrededor ¿de dónde viene ese olor? Las personas que tengo cerca también lo sienten, no se preocupan en disimular el desagrado que les provoca, veo las caras de asco de todos, las expresiones de horror, permanezco neutra ¿Qué es ese olor? De pronto una señora que va sentada le comenta a su amiga “que asqueroso” mientras mira fijo en una dirección; a mis espaldas. No podía ser de otro modo, todos saben lo que es menos yo.
No quiero ser evidente, no quiero darme vueltas apresuradamente y ver algo terrible ¿Qué puede oler tan mal dentro de una micro? La micro para, la gente se mueve y el origen del olor se desplaza hasta la puerta: un vagabundo.  Lo miro; tímido, asustado, destrozado. De inmediato se me rompe el corazón; recuerdo las caras de asco que vi hace unos segundos, recuerdo los comentarios despiadados y de pronto entiendo que todo lo que yo viví lo vivía él también. Que vio esos rostros, que escuchó esas palabras, que siente el rechazo, que no quiere estar ahí. Lo siento, lo siento tanto. Veo sus zapatos rotos, su ropa sucia, su mirada triste y quisiera disculparme con él, quisiera decirle que lamento todo, que me perdone, que nos perdone. Pienso un momento como habrá llegado a ese momento, dónde está su familia, dónde está su vida, qué fue de sus sueños. El hombre baja la mirada, sabe demasiado bien lo que provoca, no quiere más caras de asco en sus pupilas, toca el timbre, baja lento y no mira atrás ¿por qué habría de hacerlo? Se pierde en el horizonte mientras la micro se aleja, escucho los comentarios de las personas; ¿lo viste? ¡Qué asco! ¡Abran las ventanas! Que se vaya el olor, que se borre la imagen, que no quede recuerdo… acaba de acabar algo que nunca sucedió

Llega mi parada, me bajo de la micro presintiendo con tristeza que acabo de ver la indolencia de las personas con las que comparto mundo.


jueves, 1 de agosto de 2013

III


Cuando Andrea despertó por la mañana se sintió avergonzada. Nunca hubiese querido que alguien la viera así, nunca hubiese esperado mostrarse tan vulnerable ante alguien más que Alfredo. Rememoraba la escena y automáticamente se tapaba con las frazadas ¿cómo no pude controlarme? ¿Cómo olvidé que ella estaba aquí?

Andrea fue siempre una persona frágil, acostumbraba a llorar a escondidas por las noches, a ahogar sus sollozos entre los cojines y a excusarse torpemente por sus ojos hinchados y su voz quebradiza. Sí, era muy frágil pero no dejaba que nadie lo supiera, no quería mostrarse así y sentir el rechazo de los demás, no quería pensar “ellos saben cómo sufro y aun así no están aquí cuando los necesito”. Ocultarse era una forma de disculpar las ausencias que marcaron su vida. No era culpa de ellos no estar ahí; ellos no sabían.

Escuchó que Ana subía las escaleras e instantáneamente se hizo la dormida. No quería que la viera, no quería verla, no quería percibir el rechazo en sus ojos y mucho menos la lástima. Cuando Ana entró a la habitación preguntó si estaba dormida, pero no obtuvo respuesta. Se acercó a la cama lentamente y se acostó a un lado para acariciarle el pelo.

-Sé fuerte Andrea- le decía- sé fuerte.

Andrea contuvo sus ganas de estallar en llanto y Ana rodeó su cintura suavemente mientras se acomodaba en la cama. “Sé fuerte” repitió una vez más antes de quedarse dormida abrazándola.

Se sentía tan bien, era tan cálido… dormir con Ana abrazada daba la sensación de que el mundo iba bien, que no había que temer. Andrea se durmió con lágrimas corriendo por sus mejillas. No quería que el mundo siguiera, no quería que esa seguridad acabara…

Horas más tarde un celular las despertó. Era Alfredo, había tenido problemas con un proveedor de la tienda y necesitaba que Andrea le ayudara con las cosas. Ella sabía como funcionaba todo, cuando estaba con Alfredo pasaban tardes enteras allí y aprendió rápidamente el manejo del lugar
 Está todo de locos aquí. Estoy a punto de colapsar Andrea
 Lo siento
- Lo peor es que tengo que solucionar lo de los proveedores en persona… por eso quería saber si podías venir y ayudarme un poco aquí…