domingo, 5 de mayo de 2013

La casa nueva

      Tengo una casa nueva... bueno un departamento. La mudanza fue ajetreada y cargada de ilusiones, llevo poco tiempo pero poco a poco se va convirtiendo en mi lugar... es lindo tener algo de uno y es interesante como comienzo a formar un lazo con este espacio. 
     Nunca sentí que mi casa fuera mía  nunca me sentí parte de todo eso, quizás porque en realidad la casa era de mis papás y estaba escrito en cada rincón... lo mismo me pasó con el anterior departamento, arrendar te quita un poco esa sensación de ser dueño del espacio y si a eso le sumas problemas de convivencia y compartir la pieza la vida puede ser todo un infierno. Con esto es distinto, este lugar es mio; yo lo vivo, yo lo armo y lo construyo de a poco... lentamente va siendo testigo de mis cosas, de mi vida; mis sentimientos y mis llantos... de a poco comienzo a apropiarme de los rincones y no tardo un instante en imaginar como podría ser todo aquí si además de cosas lo llenara con amor, como sería si él viviera aquí, cómo haría espacio para su ropa, dónde podría ir su guitarra... ah! soñar no cuesta nada! ¿será que todo eso podrá suceder?
     Hoy vienen mis papás a visitarme, traen a mis tíos para conocer el departamento y terminar de hacer algunas cosas que aún faltan; las ampolletas se lucen por su desgarbada apariencia y el llamativo color de los cables de los que cuelgan se roban la escena, la tele está apoyada en una silla, una de las dos que tenemos para comer, solo se ven un par de canales en una definición de inframundo, aún no instalan el internet y estamos sobreviviendo a duras penas con una conexión móvil que funciona cuando se le da la gana, nos faltan muebles, y cosas básicas como tijeras o cuchillos que de verdad corten... faltan tantas cosas que aún no sé que faltan porque no las he necesitado. Fue algo gracioso descubrir lo difícil que es la vida cuando no se tiene algo con filo o el frío que se puede pasar por la falta de un secador. Fue aún más gracioso descubrir que los "abre fácil" significan en verdad que abren fácil y no necesito tijeras para la linea punteada. A veces uno hace durante tanto tiempo las cosas de una determinada manera que deja de preguntarse el porqué.
     Me gusta mi casa, me gusta lo que creo que podría construir aquí. Es un lugar pequeño pero acogedor, siento que no necesito nada más; mi casa, la vista de la ciudad cuando atardece, él por aquí de vez en cuando... es mi espacio; es nuestro espacio. Tengo al fin algo que compartir. 


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