jueves, 19 de diciembre de 2013

            Tu ausencia llena mi cuarto y hace cosquillas en mis vacíos. ¿No sientes en tu lejanía el llanto de este cuerpo despedazado?  Sé la suave brisa que me sube el vestido  y acaricia con su tibieza las cicatrices del viaje. Ven,  embriágate de mí fiebre y hazme beber de tu calor... 


vuelve el abismo en llanto, el llanto en risa, la risa en amor.

Hazme saltar a la muerte contigo
Pequeña... pequeña muerte
Dulce... dulce abismo. 

viernes, 13 de diciembre de 2013

Vida

Siento que la vida está forzándome a dar un paso más allá de mis posibilidades. Me empuja con una fuerza incontrolable al futuro incierto al que tanto temo; me obliga a dar más, a ser más, a soportar más... y a veces siento que ya no puedo.
De pronto todo se mezcla, todo está mal, todo pide más de mí... y más... y más...
De pronto no hay tiempo de dormir, ni de comer, ni de llorar, ni de respirar
Y hay que pararse

Pararse sangrado, con el cuerpo roto y el espíritu derrumbado
Aun así hay que pararse,
Porque si no te paras tú te para la vida con toda su fuerza
Y te lanza lejos y chocas contra todo y te despedazas de a poco

A veces voy caminando y se me cae un dedo
Y luego otro
Y luego la mano
Y luego el brazo entero
Y sigo caminando...
Pero me derrumbo de a poco
Y de pronto no soy más que pedazos sueltos
Un ser desarmado
Cada parte intenta en vano moverse
Tirita en su sitio mas no logra avanzar
De pronto soy un ser deshecho
Detenido en el instante de la eternidad

sábado, 7 de diciembre de 2013

Pauso un segundo y me vuelvo tormento.

L
l
u
v
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               L
               l
               u
               v
               i
               a
                               L
                               l
                              u
                              v
                               i
                              a

La angustia me envuelve como tu abrazo ausente.
No quiero más
No doy más.

Saltar
                Saltar

                               Saltar

jueves, 5 de diciembre de 2013


Soy la muñeca de trapo que pisoteas cuando estás herido
Con la que juegas cuando sale el sol
La que dejas cuando llega la noche
La que abandonas cuando se rompe.

Herida, lejana, maldita.

Soy la muñeca de trapo que abrazabas cuando tenías miedo
La que has perdido entre pausas y lamentos
La que se ha ido mientras jugabas a verte en el espejo.


Soy una cascarita de huevo vacía
La sal me ahoga

Me vuelvo abismo.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Tu cara se derrite ante mí como la cera; tus gestos antes amados son ahora solo aberraciones. 
Mi cuerpo entero vomita los recuerdos de tus cínicas caricias y el asco invade cada espacio entre mis células.

Un ser despreciable en su máxima forma, un monstruo atávico disfrazado de girasoles marchitos. 
Te odio casi la mitad de lo que me odio a mí misma por haberte querido.

Mi alma requiere extinguirte de mí, borrarte de mis labios, de mi piel y mis huesos.  
El malvado eco de mi cráneo clama sangre;  cortar los labios, arañar la piel, triturar mis huesos. 
Licuar mi corazón y dárselo de beber al árbol que muere entre nosotros.

No basta morir, no basta desaparecer, no basta anular la maldita mente que me llevó a quererte. Es preciso desmembrar cada trozo de mi ser; reducirlo a su mínima expresión y aún entonces seguir orando para que aquel maleficio se marche de la yo que ha muerto.


Una puta ríe a carcajadas en la esquina. Se burla de la estupidez de los corazones crédulos y las pieles ansiosas, se burla de la gente que se traga las palabras vacías que dicen otros que no los conocen.  
Ella sale indemne de todas sus luchas.  

Yo; maldita y desgraciada, soy la carroña despreciada por los gusanos.