martes, 26 de agosto de 2014

Abrir la herida
                            (echarle sal)
Besar la herida
                            (con limón y menta)
Llorar la herida
                            (A grito limpio y melancolía añeja)
Maldecir la herida
                             (con veneno inerte y rezos vanos)
Amar la herida
                             (porque no hay más nada)
Amarte a ti
                            (porque eres la herida)





13 comentarios:

  1. Tú no eres la herida.
    Eres un síntoma.
    Ella es
    más antigua
    y más profunda.

    Cadena de razonamientos poéticas, a cuyo final contundente te doy mi versión.

    Un beso

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  2. Receta de una relación. Cocinar a fuego lento ;-)

    Salud.

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    1. Difícil! a veces la paciencia le huye a los amores que se aman intensamente y nada sobrevive a esos incendios. Aunque es una receta que debo intentar!

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  3. Y herirnos, es el condimento cotidiano...
    Besos, Katrina.

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    1. Quizás ese dolor es aun más profundo que el ser herida, el ser la daga.
      Saludos!

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  4. Me ha gustado mucho, muy real, es así...

    Muchos besos

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  5. Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

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