lunes, 14 de diciembre de 2015

¿Sabes que te amo?
¿Sabes que aún tengo mariposas aquí
y es por ti?

Todo es mágico
tranquilamente mágico

El mundo tiene un sentido
y es
      besarte.
El mundo tiene un sentido
y es
       amarte

Hay sol
y está aquí dentro
luminoso
                feliz
                          palpitante


Amo el brillo de tus ojos
Amo tu sonrisa y tus manos
Amo las lagrimas que escapan
por felicidad de ti
por amor a ti...

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Mi papá cumplirá 60
Y yo tengo una depresión nueva...
Seguro es la edad...
                                  la etapa...
                                                     el tiempo...

Ahora uno se da cuenta
que lo de soñadores tiene fecha de vencimiento...
nadie cree en los sueños...  y hasta yo dudo a estas alturas.

No sé que quiero...
Todos me dijeron que soy joven y bla, pero ese es el problema... yo soy muy joven y quiero morir ahora mismo... morir de juventud, de anti-sistema, morir de capitalismo a la vena, que es lo único que veo a la hora de pensar en trabajar...

¿por qué fui a la universidad?

Quiero mi casita tranquila, mis plantas y mi tiempo.. quiero ayudar a la gente pero la gente que me contrataría no quiere... solo quiere que los "atienda", que rellene la hora, que haga la ficha, que de un diagnostico y lo ingrese en la estadística... y yo digo ¿para eso estudié?

Quiero viajar e irme lejos,
donde ni yo me encuentre
porque ya vi que la vida va de eso... de perderse.
Tantos ya me perdieron
A tantos ya perdí...

Tenía una compañera que decía que en esta vida se está siempre solo, nacemos solos y morimos solos. Yo pensaba que no, estaba nuestra mamá, el doctor, el papá a veces... que se yo! hay más gente ahí... pero parece que no, que en realidad se está solo...
no sé si me gusta la vida así...

Me apetece dormir mil años y despertar cuando la montaña y el bosque se apoderen de esta ciudad.

No quiero hacer nada,
no quiero levantarme,
no quiero salir,
no quiero caminar.

Quiero estar aquí quieta y experimentar las mil formas de esconderme del mundo;
bajo el plumón,
bajo el chaleco,
bajo la cortina naranja que hace que parezca que mi pieza sonríe cuando se esconde el sol...

Yo solo quiero esa sensación de estar cubierta a salvo de todo.
Quizás es como un abrazo, que se yo... tampoco es que quiera abrazos, que acabo de descubrir que solo me dan abrazos de momento, sin nada de mañanas... y eso está bien, pero no soy así...

yo quiero mañanas,
muchos mañanas...
soy una soñadora y me cortaron las alas...
ahora solo presentes y así es todo tan limitado...

La cosa es esta;
me está doliendo insoportablemente la vida.

Parece que hay muchas cosas que hacer allí fuera pero todo es para quienes tienen una convicción, una fuerza y una pasión que ahora mismo yo he perdido.
De pronto siento que sí estoy sola en la vida y eso me da ataque de libertad ansiosa; de pronto nada tiene mucho sentido; puedo irme de voluntaria a otro país, hacer una pasantía, trabajar como una consumista socia del sistema  y etiquetar a la gente para que se diga que en este país existe la "salud mental"... puedo hacer eso o saltar del balcón...

Todo da igual
No hay sentido en nada.

El mundo es tan grande, quisiera estar en muchos lugares, en muchas etapas...
pero no ahora, no acá.

Yo me pregunto si esto es por lo que pasarán todos en esta etapa.
¿Mi papá sufrió tristemente al tener que trabajar en un mundo, en un sistema sin sentido?
¿se cuestionó él, se cuestionan los demás, si vale la pena estar dentro de todo esto?
Y si lo hicieron ¿que pasó? ¿siguieron el camino sin más?
¿terminaron trabajando para vivir, para pagar cuentas, para mantener a los hijos?

¿Dónde está la felicidad que no la encuentro?
Mi vocación es asfixiada, mis fuerzas se acaban
El mundo es muy grande, las posibilidades son muchas...
pero yo no sé que quiero
no veo un lugar para mi en todo esto
y esta depresión nueva comienza a crecer...


sábado, 31 de octubre de 2015

24

( 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23)


Llevo la mirada hacia atrás y descubro antiguos mundos que son parte de este; la felicidad abrumadora, las premoniciones cumplidas, las heridas abiertas, las heridas ya cerradas, el corazón tímido que vuelve a amar…

Han pasado tantos años desde que era otra,
tantos años desde que soy yo.


¿Podría alguien comprender la emoción estremecedora que me embarga ahora?
¿Podría alguien vibrar como yo vibro, cuando llevo la mirada hacia atrás y me descubro y me desconozco a la vez?

Soy Cristina
Soy Katrina
Soy la muchacha de 16 y la mujer de 24

Soy la que iba dando saltos por la vida
Torciendo sus tobillos
Tropezando sola
Llorando a escondidas
Ocultándose de ella misma

Soy la chica que no escucha  las voces que cantan
Pero las siente vibrar dentro
Muy dentro.



Tengo 24 años.
Una vida ha terminado e inmediatamente otra ha vuelto a comenzar.
Nadie lo ha percibido pero el universo entero se rompió por un segundo
Y de entre las grietas, desde el vacío

Salí yo.



lunes, 28 de septiembre de 2015

Cartas al amor que no se olvida

(Quizás nunca leas las siguientes palabras. Haré como si fuera así; como si nunca leyeras lo que voy a escribir, es la única forma de escribirte sin culpas)


            Sigo sin olvidarte
            Sigo amándote
            Y no obstante,
Todo ha cambiado.


                 He dejado de soñar contigo cada noche y despertar llorando tu ausencia. He dejado de pensarte en mi futuro y de dar mil vueltas a nuestra historia que no fue.  Incluso he logrado aceptar que lo que pasó… fue lo único que podía pasar.
 No podía pedirte más.

                  De alguna forma, los pequeños pedacitos que quedaron de mi cuando te fuiste… han logrado unirse con algo de ayuda (mucha, mucha ayuda).  No soy la misma de antes…He cambiado.

He cambiado
Porque la vida exige que cambiemos con ella.
Me gusta como soy aunque también extrañe un poco a la yo de antes.
Ya no dueles, ni duele la parte de mí que se fue contigo.
Me he liberado al fin del dolor que cargaba.

 Espero algún día poder verte de nuevo sin que la imagen de ese niño perdido me conmueva por dentro. 
Porque espero que logres superar a ese niño sin padre que siente que es su culpa esa ausencia, 
que es su culpa ese “fracaso” con ella, 
que es su culpa todo el dolor… 
que no será su culpa que otro niño quede perdido sin padre…

Quiero al menos liberarte de la culpa de haberme destrozado.
Nunca estuve más viva ni aprendí más de la vida que desde que me dejaste.

Tenías razón.


Te amo 
y no estoy ni un poco enamorada de ti.

Espero que logres ser feliz en la vida que elegiste, que hagas lo que prometiste y aprendas en esta vida todo lo que haga falta. Ahora creo que puedes…  que puedes ser feliz; solo elegiste otro camino, uno que yo no hubiese elegido… pero uno que es tuyo, que puede llevarte lejos si dejas de buscar castigo por culpas que no tienes…


Yo tengo ahora otro camino también… uno que se aleja de nuestros planes febriles de vivir juntos lejos de todo, uno donde no tengo hijos frutos del “amor verdadero”, ni aprendo a cocinar para ti. Uno donde estoy yo y un mundo de posibilidades… 
donde estoy yo queriéndome mucho, 
                                                  aprendiendo, 
                                                                sanando, 
                                                                         amando…



domingo, 30 de agosto de 2015

Tú me hundes y yo me aferro a ti
Quiero volar y me pregunto
¿Por qué?
¿Por qué sigo aquí?
Eres tú;

               Mi ancla al abismo.


jueves, 20 de agosto de 2015

Tengo el fantasma de un tigre dentro

Pero el tigre está lejos
muy lejos...


Tengo las caricias de un niño que sabe a futuro

Pero en mis ojos ve el reflejo
De un dolor ya viejo

Tengo un vacío que no se puede llenar
            Que no se quiere llenar
                            Que teme llenarse

La vida me dice
                              Ama
me dice
               Perdona
me pide
               Liberate


Pero miro mis manos y recuerdo sus garras
Pero mi niño ve su fantasma en todos mis silencios

¿Cómo me alejo de lo que llevo dentro?



viernes, 17 de julio de 2015

Ayer estuve angustiada, triste y casi loca... así como muchas veces; rozando los abismos más profundos que uno lleva, rasgando las heridas, probando el sabor del dolor y el miedo.
Ayer me dolía respirar, me dolía existir...

Así... 
como muchas veces...

Pero tuve algo que nunca antes tuve
te tuve a ti.


Hoy llevo dentro muchas palabras que no pueden salir...
Pero sacaré estas:

Gracias amor por existir.


martes, 7 de julio de 2015

Regreso

He pasado tiempo
Quitándome los dolores de dentro;
Haciendo como si…
Como si no…

Así pasan las cosas:
 Con el tiempo


Llega un momento en que se deja de mirar atrás esperando que las cosas vuelvan
Esa fue
Mi redención.


Llega el invierno y crece mi primavera
Sigues aquí
Fantasmal y aún tibio
Pero te pierdo

No hay cementerio donde dejarte flores.


Llega un momento en que el sol sale de nuevo
Llega un momento en que parece que la vida te vuelve a querer
Ese

Es mi momento.




viernes, 13 de marzo de 2015

He comenzado a perderme en la línea del absurdo…

Sus rostros se mezclan.
No recuerdo quien es el dueño de esos ojos
¿Cuándo nos conocimos?
¿Quién me dio el primer beso?

Todo el mundo se desarma de a poco
Dudo realmente del sostén del piso
¿Es sólida esa pared que me separa del mundo?


Hay voces en mi cabeza
Voces en mi cabeza
Voces en mi cabeza

Y todas ellas son mudas
Y todas ellas dan pena

Pena como yo,
Que también perdí la voz;
El silencio me abrazó con cuatro primaveras
Cuando recorrí un pasillo oscuro en una casa ajena…
Y mi voz se perdió entre los dedos ásperos de una mano que no era la mía
Que no era la mía…
Que no era la mía…


Pero hay cosas de las que no se habla
En las que no se piensa
Que no se imaginan…

Y por eso me siento tan mala
                                  Tan triste
                                     Tan vacía


Y me escondo del mundo;
De las manos ásperas
Los oídos sordos,
Los ojos ciegos…


De la yo que era
De la yo que no soy

Salgo brevemente
Solo para ser herida
Se muere el corazón en mis manos
Y volteo la mirada hacia adentro…
Y me pierdo en la línea del absurdo…
Y ya no recuerdo por quien era el llanto…

¿Es por mí?
¿Por ti?
¿Por él?


Es tan grande la angustia de toda la existencia….
Absurdo mundo
Absurdo lamento


martes, 10 de marzo de 2015

Soy un monstruo
De Oscuras tinieblas


Yo hago la noche cuando dejo escapar las sombras de mi meñique…


Quiero llorar
Morirme y llorar.

Llorar por ti
Morirme por él

En medio de la tempestad
No recuerdo por quien brotó esta tormenta
Pero me ahogo
Irremediablemente me ahogo

Absurda
 Inútil

Quiero y no quiero esta agonía
Tan cercana
Tan cotidiana

¿Cómo vivir si no es llorando?



martes, 3 de febrero de 2015

La gente camina a mi lado
La gente habla cerca de mí
La gente se abraza
 Se besa
Se mira…
Yo solo estoy ahí.


 Camino torpemente y elevo la mirada, mi mente vuela y visita la cordillera, ve el nacimiento de las nubes, se regocija en la soledad de la montaña y luego vuelve, vuelve a mi cuerpo, a tomar la tarjeta, a subir a la micro, a decir “hola” sin obtener respuesta...

La gente se sienta
La gente camina
La gente se empuja
         Se odia…

Yo quedo lejos, en un mundo ajeno, aislada entre el paisaje de la ventana y el tumulto de la micro. La vida se me va lentamente por los ojos, los suspiros se van volando y se juntan con las nubes allá en el cielo.

Tengo frio aunque el sol me llega en la cara, tengo frío y se me va el alma. Abrazo al frío y me hago frio. Soy frio y recorro el lugar; me poso en las manos de un anciano, en la mejilla de una mujer, en la cabeza de un bebé. Todos me ahuyentan, nadie me quiere. ¡Oh! ¡Qué frío hace! Se quejan y yo vuelvo a mi cuerpo, vuelvo a mis pies, a moverme lentamente a bajar de la micro a enfrentar a más gente.

Bajo la vista, camino lento, veo el cemento gris a mis pies y veo los pies de más gente; pies rápidos, pies coloridos, pies paranoicos, pies perdidos. Los míos saben dónde van mas no saben si quieren llegar…

Mi mente viaja; se va al futuro a buscar sonrisas, a buscar caricias, a buscar razones… pero no las encuentra y vuelve a mi cuerpo, vuelve a los pasos cansados, a la mirada cristalina, a ver el semáforo, a detener mi andar de puro automatismo, a ver el auto gris acercarse, a caminar rápido y no pensar más…



 Mi mente vuela, se va a un lugar distinto, donde no tengo frío, donde no esquivo miradas, donde no temo a los otros, donde no temo a mí misma. Mi mente vuela y  se queda allí, y no vuelve a mi cuerpo, ya no vuelve… 

miércoles, 14 de enero de 2015

Cargo la tristeza atávica de un mundo herido
Soy una pequeña fuga en el tormento del mar
Me atraviesa el llanto de todas las generaciones
Soy yo misma la tristeza de la humanidad


Y vienes tú a sacarme sonrisas
Y vienes tú a hacerme olvidar
 Vienes tú a suavizarme la vida
Vienes tú a hacerme temblar


Pero la tristeza me ahoga con fuerza profunda;
Veo la miseria de la humanidad
Lloro los ríos de tiempos remotos
Me duele el mundo venido a mar



Soy yo misma la herida abierta
No quiero que veas esta inmensidad;
Locura absurda, dolor infinito
Nadie merece tanta atrocidad



Y vienes tú y temo tu huida
Y vienes tu y te quiero alejar



Desarmo paredes
Me desplomo en vida...
Soy el abismo que todo lo ha de tragar.




jueves, 8 de enero de 2015

Proyecciones


Voy en la micro camino al trabajo, con el sol en los ojos y el miedo en las manos. No quiero estar aquí… ni allá, ni en ningún lugar de este mundo, eso ya desde hace mucho tiempo. Hoy es lunes y la existencia me abruma; tengo miedo de seguir respirando el mismo aire sucio de todos los días, seguir viviendo así como una muerta conteniendo los gritos de terror. Voy sentada en la micro intentando contener el miedo, respirando profundo, pensando que no hay motivo para temer, mirando por la ventana, respirando profundo otra vez… Entonces un hombre se sienta a mi lado, lo miro de reojo solo para asegurarme que es un desconocido; es grande y macizo, lleva el pelo despeinado y la camisa desabrochada. No me interesa mucho y  vuelvo a la ventana; ¡que bellos son los árboles! que quieta e insípida su vida… soy un árbol cuyas raíces le permiten moverse hasta el trabajo, pero no hasta sus sueños…  
Pienso en la vida, en lo que quiero, en lo que soy… entonces, el brazo izquierdo del hombre a mi lado comienza a rozar mi brazo derecho. Lo detesto. Muevo sutilmente mi brazo, apego mi cuerpo al lado de la ventana y me refugio en el impermanente paisaje, solo para percibir con un desagradable escalofrío que el hombre vuelve a rozar su brazo contra el mío. Nunca me ha gustado el contacto físico, aunque sea mínimo, sin mala voluntad siempre intento sutilmente apartarme del toque ajeno. Con un poco de molestia vuelvo a moverme para alejarme de él, me apego aún más a la ventana y veo a un niño caer en bicicleta y a un perro que lo observaba sobresaltarse por lo sucedido yo sonrío al pensar que el perro ve al niño y yo veo al perro y alguien me ve a mí. En medio de ese pensamiento siento nuevamente el toque de ese hombre en mi brazo; vuelvo a sentir que un desagradable rayo recorre mi cuerpo y me muevo aún más apegándome a la ventana, entonces el hombre enfurecido comienza a gritarme:

-          ¿Te crees mejor que yo solo porque eres bonita? ¿Tanto asco te da tocarme? Estoy seguro que cuando estás con él dejas que te toquetee entera, entonces si te gusta ¿no? ¡Maldita prostituta! –terminó gritando-.

El mundo ha dado un giro y yo estoy en shock; no comprendo bien si me está hablando a mi o no. Todos en la micro voltean convencidos de que he de conocer a ese hombre, pero en un rápido repaso a mi memoria obtengo la convicción de que es la primera vez que le veo.

-           ¿Qué le pasa? -Le pregunto convencida de que el hombre lleva un problema de reconocimiento facial o control de impulsos- Creo que me está confundiendo.
-          ¿Qué me pasa? ¿Me preguntas qué me pasa? ¡Te he visto con él! Te vi, vi como lo abrazabas, como se besaban, como entraba a tu casa y se perdía contigo allí dentro. ¡Sé lo que haces Alejandra! ¡No intentes engañarme!

Miré al sujeto francamente asustada por su amenazante tono de voz, me aseguré bien de no llamarme Alejandra, de no conocerlo… no sé  qué le sucede pero estoy segura de que no tiene que ver conmigo.

-          Señor, yo no me llamo Alejandra –digo con un tono de voz de absoluta sumisión-.
-          ¡Cállate! –dice mientras se levanta del asiento solo para gritarme mejor- ¿Crees que tienes derecho a decirme algo? No mereces el aire que respiras, no mereces todo este tiempo junto a mi

              El sujeto se abalanzó entonces contra mí para golpearme y yo protegí mi cabeza con mis brazos. Escuché como las persona en la micro comenzaban a gritarle al sujeto y al no sentir ningún golpe me descubrí el rostro, vi que el hombre tras nosotros lo había detenido justo antes de que me pegara. Entonces todos en la micro se hicieron parte de la historia; unos me defendían a mí, decían que me dejara tranquila, que soy una mujer, que no debía pegarme. Otros me gritaban perra y decían que lo merecía por haberlo engañado ¡pero yo nunca lo había visto en mi vida! Los hombres comenzaron a hablar, quien le prohibió pegarme intentaba razonar con él mientras yo permanecía impávida

-          No hagas esto amigo, está mal y lo sabes
-          ¡Ella me engañó! ¡Dijo que me quería!
-          Yo no soy quien tú piensas! –gritaba yo entre medio- ¡me estás confundiendo!
-          ¡Claro que no eres quien pienso! Me has engañado todo este tiempo –contestaba al borde del llanto-.
-          Ey! Amigo, dejala, ella no vale la pena… vamos -decía el hombre intentando alejarlo de mi-.

Por algún motivo, escucharle decir a ese desconocido que yo no valgo la pena, me llegó muy profundo, mucho. ¿Yo no valgo la pena? ¿Quién era él para decir eso? Todo era absurdo de pronto. Yo estaba bien hundiéndome lentamente en la ciénaga de mi tristeza y de pronto me llamo Alejandra, no valgo la pena y he engañado a este hombre con un amante, posiblemente mucho mejor que él. Quería volver a mi calmada tristeza, quería volver a tener miedo de la existencia y angustia por mi vida… ¿Quería? ¿Quería eso?

 De pronto yo no era yo, era Alejandra… y me acababan de decir que no valgo la pena…

-          ¿Quién te crees que eres? Claro que valgo la pena –grité enfurecida- No me vas a tratar mal a mi solo para consolar a este tipo
-          ¿Tipo? ¿Ahora soy un tipo? Ayer era tu esposo
-          Ayer querido, ayer. Ayer cuando tenías vida corriéndote en las venas, cuando tenías sueños que cumplir, cuando tenías alas y me prometías otros mundos. Mírate ahora, gris y lúgubre...
-          Es el trabajo que me tiene así… lo sabes… cariño ven…

Algo pasó entonces, yo contesté como una tal Alejandra y él en medio de la tristeza quiso que
Alejandra volviera y todos en la micro comenzaron a gritar sus opiniones al respecto. Que me perdonara, que me olvidara, que merecía algo mejor, que nos diéramos un beso y nos callaramos… Todo era absurdo y aún así seguí respondiendo

-          Yo también trabajo, pero eso no me impide amar José
-          Yo no me llamó José -dijo sorprendido y con una expresión aterrada-.
-          Ni yo Alejandra -respondí calmada-.

Toda la micro quedó en silencio. El hombre totalmente estupefacto me miró y se disculpó conmigo; “disculpe señorita, la he confundido”. Llegó mi parada, toqué el timbre y bajé. No sé que acaba de pasar aquí, quizás solo es una muestra de que el mundo es absurdo. Ahora camino a mi trabajo y pienso en ese hombre extraño, en esas personas que se metieron, en toda esa historia de ficción, pienso en todo y me rio sola… y pienso que el mundo es absurdo, demasiado absurdo como para tomarlo en serio, demasiado absurdo como para sufrir por él.