miércoles, 2 de noviembre de 2016

25

(21, 22, 23, 24)

Tenía que pasar por aquí a dejar testimonio:
Ya tengo 25 años.


Mi vida está como un lago con superficie calma y profundidades torrentosas; sucede que este ha sido el año de "la adultez" me dieron el título de psicóloga, hice mi primer viaje al extranjero, comencé a buscar trabajo y obtuve mi primer trabajo real en lo que estudié, volví a vivir a casa de mis papás (ya que el trabajo está en esa ciudad) y comencé a hacerme responsable de las cuentas del departamento en que ahora vive solo mi hermano (continua estudiando). Junto a todo eso he continuado mi relación con mi pololo y comenzamos a ver que el amor es grande pero distinto; que nuestras formas de amar no siempre son como el otro lo esperaba y eso requiere un trabajo personal de duelo y aceptación. 

...Ha sido bonito y extraño crecer de a dos.

Cuando cumplo años, siempre llevo la mirada hacia atrás y observo los cambios que he vivido desde los 16 años (mi primer blog, y cuando empecé la tradición de hacer entradas por mi cumpleaños). Ahora observo que mis problemas parecen mucho más terrenales y mi forma de expresarlos también: Estoy aquí, escribiendo sin poesía lo que este año ha traído a mí, mientras pienso subterraneamente en el futuro incierto que parece venir.

¿Qué quiero? Parece ser una pregunta cada vez  más difícil... Los sueños que movían mi adolescencia han perdido esa característica casi sagrada. Ahora todo es reducido a un deseo vano, a la necesidad -casi compulsiva- de tener un horizonte que me haga "seguir avanzando", cómo si yo o alguien más supiera qué es exactamente eso de "seguir avanzando".

Trabajo, un buen sueldo, estabilidad, pareja, casa, viajes... ¿hijos?
¿Es este el camino irrenunciable que propone la vida?
No puedo evitar sentir que soy el pequeño engranaje de un sistema que no funciona bien, y que si abandono este lugar (de alguna forma que aún no descubro) quedaré reducida a un tornillo inútil y obsoleto que no tiene capacidad de producir nada... 

Vivo dandome vuelta en los mismos temas, la diferencia ahora es práctica
Debo tomar decisiones, debo ser parte de esta vida así como está... ¿cambiarla? quizás luego, cuando tenga más fuerzas, cuando sepa que quiero...

Ahora tengo 25 años y quizás lo que tengo que aprender sea sólo eso; 
AHORA y nada más.